A veces no sabemos cómo expresar lo que sentimos, pero nuestro cuerpo sí lo hace. Dolor de estómago, cansancio constante, insomnio, molestias que van y vienen. Síntomas reales, aunque las pruebas médicas no encuentren una causa clara. En estos casos, es posible que estemos ante una enfermedad psicosomática.
Esto le ocurre a muchas más personas de lo que imaginamos. Según la OMS, una de cada cinco personas que acude al médico presenta síntomas físicos que no se explican desde lo puramente médico, pero que afectan mucho a su bienestar y su día a día
¿Qué son los síntomas físicos de origen emocional?
Son aquellas dolencias en las que el malestar emocional (como el estrés, la ansiedad o la tristeza) se manifiesta a través del cuerpo. No significa que el dolor no exista: todo lo contrario. El cuerpo lo siente, pero su raíz está en las emociones no expresadas o gestionadas.
Algunos ejemplos frecuentes:
- Síndrome del intestino irritable
- Fibromialgia
- Fatiga crónica
- Cefaleas tensionales y migrañas
- Insomnio o trastornos del sueño
- Problemas dermatológicos como eccemas, psoriasis o dermatitis
- Dolor muscular o articular crónico
¿Cómo puede ayudarte un psicólogo?
En nuestra consulta de psicología en Sevilla, atendemos a muchas personas que llegan después de un largo camino de pruebas médicas sin respuestas claras. Y ahí es donde el psicólogo puede marcar la diferencia.
Este profesional no solo escucha lo que duele, sino que también acompaña a descubrir qué emoción se esconde detrás de ese dolor. Trabajamos para ayudarte a entender qué está pasando dentro de ti, y cómo eso puede estar afectando a tu cuerpo. No para “curarte” con fórmulas mágicas, sino para descubrir qué necesita ser visto, nombrado o atendido y aprenda a gestionarlo de una manera más sana, sin que su cuerpo tenga que cargar con ello.
¿Qué hacemos en terapia?
- Te ayudamos a poner en palabras lo que a veces el cuerpo grita en forma de dolor.
- Te damos herramientas para gestionar emociones como la ansiedad, el miedo o la tristeza.
- Trabajamos para que recuperes la conexión con tu cuerpo, aprendiendo a escucharlo sin miedo y con cuidado.
- Desarrollando recursos personales y estrategias de afrontamiento.
El objetivo es claro: que vuelvas a sentirte tú, sin que tu cuerpo tenga que cargar con lo que no se dice.
Si crees que tu cuerpo está hablando por ti, estamos aquí para escucharte.
Tu bienestar emocional también es salud.


